¿Sabes ese momento en que estás leyendo el boletín oficial de tu comunidad, así, tranquilamente, fresca por la mañana, y vuelves a leer el párrafo que acabas de leer, y te frotas los ojos y dices, ¿¡pero será esto verdad!? Pues eso me sucedió a mediados de abril.

Estoy tan tranquila, a primera hora de la mañana, como decía, leyendo el Boletín Oficial de Aragón, y veo que hay una convocatoria del Laboratorio de Innovación Pública: identificación e impulso del talento innovador en la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón.

¿Qué? ¿Cómo te quedas? Yo, no me lo podía creer. Y lo mejor: ¡podía participar! Vamos, ni me lo pensé. Yo creo que eché la solicitud ese mismo día, y al poco tiempo, nos convocaron para la primera sesión que era informativa; es decir, que aunque acudía a esta sesión, eso no significaba que ya formara parte del Laboratorio.

Ese día conocí a la facilitadora, Ana Hernández, la que guía y va marcándonos los tiempos y tareas. Ella, clara, concisa y dinámica nos fue desgranando la información necesaria del proceso, y me siguió entusiasmando.

La siguiente semana envié por correo electrónico mis 5 proyectos. Así, a lo loco. No; en serio, que ya llevaba un tiempo dándole vueltas a esto, no vayas a pensar que no reflexioné y envié cualquier cosa.

Y finalmente, el 10 de mayo, me enviaron otro correo electrónico en el que me informaban que: ¡podía participar en el Laboratorio con dos de mis proyectos!

Los dos proyectos que me seleccionaron tienen que ver con hacer más amigables y motivadores los espacios de trabajo, espacios que también visitan los ciudadanos en ocasiones, y el otro, con crear una unidad de visualización de información (para ayudar a los diferentes servicios a dar mayor visibilidad y difusión a la información que a veces es compleja o entraña muchos pasos, etc.).

Hemos tenido la primera sesión de trabajo el 14 de mayo. Se estructuró de la siguiente manera:

  • Presentación de los 18 proyectos (3 minutos cada uno, siguiendo el esquema de: por qué, para qué; quién; qué; la frase y la pregunta clave).
  • Preguntas – dudas.
  • Pensar en sus limitaciones (en grupo de 3 personas): calificando con colores del semáforo.
  • Reflexión.
  • Barreras (en grupo de 2 personas): ¿estos proyectos les van a gustar a responsables / compañeros / ciudadanos?
  • Reflexión.
  • Hibridar (en grupos de 5 personas): juntamos los proyectos que son similares.
  • Presentar las agrupaciones. Reordenar. Renombrar.
  • Elegir grupo / proyecto.
  • Presentar problemas.

A ver qué tal la siguiente sesión. Ya iré contando.

Para terminar esta entrada quería reflexionar y contarte las 5 razones, que personalmente a mí, me han hecho querer participar en un proyecto como este de Innovación Pública:

  • Es la primera vez que el Gobierno de Aragón, a través de su Instituto Aragonés de Administración Pública hace algo así ¡Tenía que participar! ¿Algo nuevo? ¡Ahí que voy!
  • Hace unos 7 años que tenía ganas de participar y aprender sobre innovación. Cuando trabajaba en el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud había compañeros que ya estaban trabajando en esto y sacando proyectos adelante; pero yo no podía, tenía otras tareas encomendadas -tenía que mantener una web sobre guías de práctica clínica-. Pero quería trabajar en innovación (y en comunicación, pero ese es otro tema; o no…). Así que tenía que aprovechar la oportunidad.
  • Aprender técnicas, dinámicas y metodología para que partiendo de una idea podamos llegar a mejorar nuestro entorno y la vida de los demás.
  • Conocer a otra gente, y además, interesada en la innovación pública. Escuchar las ideas de otra gente. Ver cómo trabajan. Seguir aprendiendo a trabajar en equipo.
  • Sacar un proyecto adelante. Eso anima a cualquiera. Ver que tus ideas toman forma y se materializan, no es ninguna tontería.

Te dejo este vídeo de presentación del Laboratorio de Innovación Pública que subraya las razones que os he comentado ¿Tú te hubieras apuntado?

Foto de escuela creado por rawpixel.com – www.freepik.es